

La obra de Adela Casado, de estilo contemporáneo fauvista, destaca por el análisis psicológico y la firmeza de sus matices filosóficos, con influencia del movimiento neo conceptual próximo al minimalismo, donde el acertado manejo del símbolo, cobra la fuerza proyectiva de las energías, humanas, telúricas y universales, sumergiéndonos más allá de lo aparente y mostrando realidades posibles.
Con un planteamiento previo del concepto que quiere plasmar, Adela se acerca al lienzo blanco, segura de lo que quiere. Con pasión, libertad creativa y partiendo de premisas básicas, sus trazos gruesos y enérgicos, de colores vivos y primarios, definen grandes espacios con volúmenes de formas esenciales, desarrollando un arte inconfundible.
Su obra es una incursión cuántica a las entrañas de la realidad.